La casa en la Mesopotamia
Según las indicaciones de los bajorrelieves de Kuniundjik, existían habitaciones en forma de pabellón cubierto por una cúpula, esférica o peraltada, provistas de una abertura de ventilación en la parte superior.
Según el testimonio de Herodoto, Babilonia poseía casas de tres y cuatro pisos. El tipo común (figura 44) que se deduce de la mayoría de los bajorrelieves es de un piso, con cielo raso y sin más abertura sobre la vía pública que una puerta y aspilleras situadas fuera del alcance de la vista.
Sobre las habitaciones se extiende una galería enteramente abierta, construida sin duda con pilares de ladrillo que soportaban una terraza: en realidad la casa Asiria, como las actuales viviendas de los curdos, es a doble terraza. El entramado superior protege al techo contra la radiación directa y le asegura esa excelente aislación que se observa ya en la arquitectura egipcia, y que asegura una capa de aire totalmente renovada. La segunda terraza presenta la particularidad de que casi siempre los bajorrelieves nos la muestran animada por una rica vegetación. Ello se debe a que era en realidad un jardín. Constituido por una espesa capa de tierra vegetal, que convenientemente irrigada, se prestaba al cultivo.
8ª Simetría: Tanto la vivienda egipcia como la mesopotámica presentan analogías en cuanto a luminosidad y ventilación, dado por esas aberturas a modo de aspilleras; en cuanto a la aislación del calor, poseen esas terrazas que permiten la renovación del aire y atemperan la temperatura de la habitación.








