El palacio egipcio

El palacio egipcio
Conocemos los palacios sólo por representaciones sumamente vagas, pero que
permiten al menos captar el espíritu que presidió su organización. Nada recuerda en
ellos el aspecto solemne de la arquitectura templaria. Los egipcios, tan preocupados
por la eternidad en sus construcciones religiosas o fúnebres, pensaron al construir sus
palacios en la realidad del presente, consultando únicamente sus gustos personales,
con exclusión del futuro y de la herencia tradicional de sus antepasados.

Así procedieron los faraones egipcios. Como los actuales palacios de los soberanos
asiáticos, los de Egipto consistían en varios pabellones diseminados en los jardines,
cercados por altas murallas. No solamente la muralla muy extensa que rodea el
parque, sino una en cada sector. Los jardines están ordenados con parras y estanques.
Probablemente los sectores en que se distribuye el palacio, responden a la división
actualmente absoluta de todos los palacios orientales.
¨ El selamlik, dónde el amo recibe a sus visitantes y huéspedes.
¨ El harem, reservado exclusivamente a la familia.
¨ El khan, dónde se agrupan todas las dependencias: caballerizas, establos, talleres,
tiendas, alojamiento de la gente de servicio. El khan es la parte más desarrollada
del palacio: se necesitaban en efecto, enormes almacenes en una época en que
no existía la moneda y en que toda la fortuna se conservaba en especies.